EL BARRIO
Llamó a la puerta de una jubilada y esperó para robarla, pero se llevó una sorpresa
En la casa vive una señora, sola, jubilada. El supuesto ladrón entró silenciosamente y golpeó la puerta para que la señora abra; sin embargo, ella no lo hizo, le habló de la ventana y éste la apuntó con un arma.
La vecina contó después del hecho, que estaba sucio y que tenía zapatillas de básquet. El ladrón no pudo entrar porque ella pidió auxilio desde el fondo de su casa y alertó a los vecinos, motivo por el cual esta persona se dio a la fuga.