Se conoci� c�mo y d�nde asesinaron al padre de Charo Bogar�n
La amenaza al ex soldado expresaba textualmente: “Ceve que vos no queres a tus hijos Ayala entregaste la cabeza de tu hijo cuidate. Deja de hablar asecino” (sic). El motivo de este amedrentamiento fue nada menos que sus declaraciones ante la prensa clorindense sobre el fusilamiento de detenidos políticos que inmediatamente se dio en llamar “La Masacre de Mojón de Fierro”, ocurrida en Formosa durante el gobierno de Juan Carlos Colombo (ya condenado como jefe de una asociación ilícita responsable de este tipo de delitos de lesa humanidad).
El 13 de abril de 2012, el ex conscripto Jorge Juan Carlos Ayala, quien realizara su servicio militar obligatorio en 1976, se presentó ante el Escuadrón 16 de Gendarmería Nacional de esa ciudad, para radicar una denuncia por los horrorosos hechos que le tocó vivir en 1976. Lo hizo acompañado de los familiares de los detenidos desaparecidos Francisco “Pancho” Bogarín y Cantalicio Mazacote, y el abogado querellante en la megacausa Carrillo, Pedro Atilio Velázquez Ibarra.
Relató Ayala que en mayo de 1977, mientras cumplía con el servicio militar en el Regimiento 29 de Infantería de Monte de la ciudad de Formosa, lugar donde funcionaron tres centros clandestinos de detención, se lo designó chofer de un colectivo, identificado como Interno 16.694 al que subieron doce militares que aparentemente provenían de otras unidades. El micro se dirigió hacia Clorinda, deteniéndose en el acceso a la Estancia Monteagudo, cercana a la localidad de Mojón de Fierro. Luego de 20 minutos llega al lugar un Unimog, destinado al servicio de ambulancia, con la cruz roja en sus costados. De ese vehículo hacen descender a 10 o 12 personas, vestidos de civil y con los ojos vendados y unidos todos por una soga, quienes son internados al monte ingresando al predio rural de la denominada Estancia San Miguel. El ex conscripto pudo reconocer a dos de los “trasladados”: al dirigente peronista Francisco “Pancho” Bogarín, padre de Charo Bogarín, (integrante del afamado duo Tonolec, e integrante de la agrupación H.I.J.O.S Formosa), y al dirigente campesino Cantalicio Mazacote, quienes permanecen en calidad de desaparecidos en la actualidad. Al internarse en la espesura, el declarante manifiesta que escuchó varios disparos de armas de fuego.
Posteriormente, el grupo militar vuelve al vehículo sin las personas detenidas y encapuchadas. Allí, el grupo militar distribuye un sandwich de milanesa, dos bananas y una naranja. Relató que ante esto comenzó a llorar, debido a que conocía a las victimas del terrorismo de estado Mazacote y Bogarín, tratando de calmarlo un subteniente quien le manifestó que los fusilados eran "subversivos". Según su testimonio, acompañó al grupo en la masacre, el capellán del Ejército, que en ese momento era el “Padre Lima”, sindicado por varios testigos de la causa Carrillo por entregar listas de personas al grupo de tareas encargado de los secuestros y torturas.
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